Cuando te dicen que hay un gran riesgo de que el pasado se haga futuro o que el futuro se convierta en pasado, todo dentro de ti se rompe en mil pedazos.
Y la verdad es que tu estas convencida de que el color con el que vistes el presente y el futuro
está en ti misma y que lo que hay en juego ahora en este momento
es más importante de lo que parece.
Sea como sea, pasado, presente y futuro son tiempos verbales que se difuminan en un mismo espacio
y aunque me asusten, los quiero vivir sin miedo.
Fué, es y será, nunca podrán repetirse de identica manera.
Hoy encontré un poema que me ayudó a vencer la melancolia que siento
al no poder comprender la compleja conjugación del tiempo de los verbos.


NO TE RINDAS
No te rindas, aún estás a tiempo de abrazar la vida y comenzar de nuevo,
aceptar tu sombra, liberar el lastre y retomar el vuelo.
No te rindas, que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños,
abrir las esclusas, destrabar el tiempo, correr los escombros y destapar el cielo.
No te rindas, por favor, no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se acalle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tu seno.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque lo has querido y porque yo te quiero,
porque existe el vino y el amor es cierto,porque no hay herida que no cure el tiempo.
Abrir las puertas, quitar los cerrojos, bajar el puente y cruzar el foso,
abandonar las murallas que te protegieron, volver a la vida y aceptar el reto.
Recuperar la risa, ensayar un canto, bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo, celebrar la vida, remontar los cielos.
No te rindas, por favor, AMIGO , no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se acalle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tu seno.
Porque cada día es un comienzo nuevo, porque ésta es la hora y el mejor momento,
porque tienes alas y puedes hacerlo, porque no estás solo y porque yo te quiero..